| 20 Julio 2011
Traducción: equipo Isthar Luna-Sol
Laila pasó su infancia en la isla de Formentera, en España. Completó sus estudios secundarios y universitarios en París, donde realizó un Master en religiones comparadas en la Sorbona. Tras una carrera de bailarina en España y en Estados Unidos, se consagra a la comunicación animal, de la que es una de las pioneras en Europa.
Colette: Los animales nos ayudan en nuestra vida cotidiana. Por nuestra parte, ¿cómo podemos ayudarles?
Laila: Antes de nada quiero precisar que todo lo que digo está basado en experiencias personales y que ante todo no pretendo poseer una verdad determinada. Pienso que la mejor forma de mantenerlos es respetar su naturaleza animal, dándoles especialmente una buena calidad de vida. A menudo los consideramos, erróneamente, como bebés o como amantes. Y con este comportamiento podemos hacerles mucho daño. Al contrario, les debemos alimento, espacio, seguridad, y no debemos transferirles nuestras propias neurosis. Los animales tienen pensamientos, emociones (menos complejas que las nuestras, pero igualmente intensas) y tienen una conciencia. Y tomar conciencia de que tienen esta conciencia será ya un gran paso.
Colette: ¿Cuáles son las claves para comprenderlos mejor?
Laila: Comunicándose con ellos, lo que requiere percibirles en toda su esencia. En mis seminarios, transmito un método preciso. Para realizarlos, no es necesario tener ningún don. Muchos veterinarios y entrenadores participan en ellos. Son seminarios con los pies en la tierra, no son ni "nueva era" ni fantasiosos. Este método utiliza numerosas validaciones que muestran que es posible entrar en comunicación con un animal, incluso si no le conocemos.
Colette: ¿Piensas que puede estar naciendo una nueva ciencia que un día será enseñada en las facultades?
Laila: Lo deseo, y es por ello por lo que me esfuerzo de verdad para transmitir esta comunicación animal.
Abandoné mi carrera en el mundo del baile cuando estaba en la cumbre para dedicarle mi vida. Estamos completamente en los balbuceos. Incluso yo. En Estados Unidos he conocido otros "comunicadores", pero muy pocos en Europa. Hablamos a menudo. Tengo una amiga que realiza maravillas con los animales perdidos. Yo estoy más orientada hacia la curación emocional de personas a través del comportamiento animal. Pero este es otro ámbito enormemente amplio. Hace poco di una conferencia en la Sorbona ante 500 personas, estoy muy contenta por ello. Mi objetivo es preservar la pureza de este lenguaje intangible. Insisto mucho en la importancia de normas estrictas para no entrar en el desbordamiento y en las falsas interpretaciones. He prometido dar voz a los animales y trabajo duro porque esta comunicación sea lo más correcta posible.
LAILA DEL MONTE
istharlunasol
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