Fragmento del Evangelio de Felipe(2)

“La compañera de ´Isa se llamaba Mariam. El Señor, que la amaba más que a los otros discípulos, la besaba a menudo en la boca y le daba su soplo. Al verle así, le dijeron: “¿Por qué amas a esa mujer más que a nosotros?” ´Isa les preguntó: “¿A qué viene esa pregunta? Cuando un ciego y un hombre que ve, están juntos en la noche oscura, ninguno distingue al otro. Ambos parecen iguales. Sin embargo, cuando llega la luz del día, el que ve la percibe mientras que el ciego sigue en la oscuridad de su noche. Así, esta mujer me ha visto en verdad desde que me he levantado, mientras que vuestros ojos han permanecido sin vida. Así ocurre igualmente con la Verdad; no podría alcanzar los oídos que permanecen cerrados. La verdad nunca vendrá desnuda a este mundo. Cegaría y provocaría sordera. Por eso se representa revestida de signos y de imágenes. Aprended a reconocerla.”
Fragmento del Evangelio de Felipe, extraído de El Secreto de Asís de Daniel Meurois