Pasaje hacia una nueva mirada, de Chantal Dumont

“(…) Es la única capaz, en vosotros, de purificar el cuerpo al recordar el acto sexual en su dimensión sagrada. Todo hombre y toda mujer llegarán a esta fase de purificación que se termina por la conciencia de lo sagrado en la más sombría oscuridad del fenómeno de la encarnación. Os lo ruego, no intentéis comprender estas palabras con el intelecto, porque ya no es de su competencia, escuchad ahora con vuestro corazón.

Deja la Llama, oh Soberano
Llevarte a la oquedad del templo
para que Ella te ofrezca por su cuerpo
tu designio, portador divino.
Deja la Llama, oh Soberano
quemar tu trono y su poder.
Abandónate y ven
al reino que es Su Jardín.
Deja la Llama, Señor divino
enseñarte el olvido de ti.
Que el miedo sea liberado
Por la mirada de la Diosa.
Ven Señor, tómale la mano
La que viene toca tu frente,
Ella te invita, ella te acoge
Y te ofrece la llave del Umbral.

Pasaje hacia una nueva mirada, de Chantal Dumont