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Los Gnomos

Entre todos los seres que habitan los mundos sutiles de la tierra, nos encontramos con los gnomos, aunque parezca que solo viven en los cuentos infantiles, debemos saber que forman parte de la realidad de nuestro mundo, solo que pertenecen a otros planos de existencia.
En su libro "El Umbral de los Elfos" Marie Johanne nos acerca a todas las formas de vida que habitan el los diferentes estratos de los planos sutiles de la naturaleza, por ejemplo los Gnomos...

Los Gnomos

"Los Espíritus de la Tierra (los del cuarto Éter), también son muy protectores de su orden establecido. Viven en el «tejido etérico de los minerales», así como en lo que vosotros llamáis grutas y galerías subterráneas.

Son ellos los que rigen los intercambios químicos que tienen lugar en el suelo sin que los humanos lo sepan. También representan el papel de aceleradores en la lentísima evolución de las distintas familias minerales.

Evidentemente su Mundo se vio especialmente trastornado tras la aparición de los fertilizantes químicos en el planeta. Como consecuencia de ello se replegaron, y hoy en día se encuentran en zonas más profundas del Éter terrestre...

Los Gnomos, los Duendes y los demás tienen por naturaleza un humor más lúdico que nosotros. Al contrario que los Elfos, no tienen la sensación de constituir un solo Pueblo en el conjunto de su esfera etérica. Conforman por el contrario una especie de mosaico muy sensible a las emociones humanas, que captan y de las que se apropian como por mimetismo.

Tienen un punto de vista ambivalente en lo que respecta al mundo humano; así, pueden amarlo y rechazarlo a la vez... Son mucho más primitivos que nosotros y a menudo su funcionamiento se basa en la fuerza y las relaciones de poder. En términos generales podría decirse que en esencia respetan a cualquier fuerza que sea capaz de controlarlos.

Mi Pueblo los ve como a unos hermanos pequeños pesados e inestables que viven en un continente de luz fronterizo. No podemos estar sin ellos y viceversa...

Mientras que nosotros representamos la respiración que la vida sutil precisa para subsistir, los Gnomos encarnan su aspecto «gástrico», o dicho de otro modo, asimilador.

El Tiempo élfico

La percepción del Tiempo que tienen los Elfos es radicalmente distinta a la de los humanos.

Para nosotros y desde un punto de vista psicológico, el paso del Tiempo no causa el deterioro del cuerpo sino que hace que el ser avance, se desarrolle y evolucione... un poco más cada vez.

Así pues, el Tiempo no deja marca alguna en nuestra piel y siempre tenemos el mismo aspecto joven y hermoso que obedece a nuestro concepto de la perfección, nuestro propio ideal.

Lo único de nosotros que «envejece», que madura en realidad, es el alma... Avanza, camina... Su sabiduría y sus diversas percepciones van en aumento, o al menos así debería ser...

En el Mundo élfico no existe la sucesión de días y de noches, sino que la Naturaleza va pasando progresivamente por distintos tipos de luminosidades que provocan la transición entre una «secuencia» y otra.

No conocemos por tanto la noche como tal. Lo que delimita nuestro tiempo son las claridades y los matices de la luz...

¿Cómo explicarlo?

Lo cierto es que una estación terrestre corresponde a un solo día élfico. Si pensamos en términos de divisiones estacionales o de unidades de medida del tiempo del Mundo del Exterior, un día élfico equivale a más o menos tres meses de una estación humana.

Aire: Elfos

Fuego: Salamandras

Agua: Ondinas

Tierra: Gnomos

Extraido del libro "El umbral de los Elfos"
de Marie Johanne Croteau
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